Atlético atravesó una de esas noches en las que parece romperse todo, y no solo en el plano estrictamente futbolístico. Más allá de la dura derrota ante Racing, una de las historias que terminó de fracturarse ayer en el "José Fierro" fue la relación de Leandro Díaz con la parcialidad “decana”, simbolizada en un conflicto personal que anoche sumó un capítulo cargado de violencia y polémica.

Tras el encuentro, Juan Carlos Santillán (h) se presentó en la Comisaría 5° para denunciar formalmente que el delantero y su hermano lo agredieron físicamente a él y a su hermano, Franco Santillán, en la zona del estacionamiento del estadio.

Según consta en el acta policial, labrada a las 23.30 de ayer, el denunciante se retiraba de las inmediaciones del Monumental cuando observó que los hermanos Díaz estaban atacando a Franco Santillán. Al intentar intervenir para detener la gresca, Juan Carlos Santillán habría recibido una respuesta de extrema agresividad por parte del futbolista y su acompañante, sufriendo golpes que le provocaron una herida cortante en una de sus orejas.

Además de la agresión física, la denuncia detalla que el “Loco” habría proferido amenazas directas, motivo por el cual el afectado solicitó una medida de prohibición de acercamiento para resguardar su integridad y la de su familia.

En diálogo con LA GACETA, el denunciante recordó que el historial de rispideces entre su hermano y el jugador no es nuevo: el antecedente más cercano se remonta al partido entre Atlético y Estudiantes de Río Cuarto, ocasión en la que Díaz llegó a pedir el cambio para intentar encarar al hincha en la zona de plateas.

Santillán sostiene que el delantero los habría estado esperando en el sector de vehículos. “Vino Leandro y le pegó; le cortó el labio a mi hermano. Cuando me metí a preguntar qué pasaba, me dijeron que no era conmigo, pero al intentar defenderlo me largaron un par de piñas”, relató la víctima, quien además aseguró haber recibido amenazas por parte del jugador durante la semana previa al partido.